{"id":249,"date":"2019-11-21T22:33:43","date_gmt":"2019-11-21T20:33:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revista-insaiguaviva.org\/curs2019-2020\/?page_id=249"},"modified":"2019-11-21T22:33:43","modified_gmt":"2019-11-21T20:33:43","slug":"rumbo-a-la-felicidad-de-berta-monserda","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.revista-insaiguaviva.org\/curs2019-2020\/rumbo-a-la-felicidad-de-berta-monserda\/","title":{"rendered":"Rumbo a la felicidad, de Berta Monserd\u00e0"},"content":{"rendered":"\n<p>El agua se acaba pero yo sigo ahog\u00e1ndome. Demasiado viento, no puedo respirar. Cada vez vienen con m\u00e1s frecuencia estas espantosas tormentas de desierto, que en vez de agua, levantan arena. Me refugio en una cueva cercana. El ruido disminuye y por fin puedo pensar con claridad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me llamo Menelik y no s\u00e9 cu\u00e1ntos a\u00f1os tengo. Llevo viviendo en esta cueva toda la vida, desde que mi familia se march\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Escucho un peque\u00f1o sonido: es mi cuerpo que me pide comida. Mi \u00fanico alimento son las sales que me proporcionan las paredes de la cueva. El agua, de unas flores que crecen m\u00e1s al fondo. S\u00e9 que tendr\u00eda que partir hacia el norte y alejarme de este desierto que tantas desgracias me ha tra\u00eddo: pero no puedo. Vivo gracias a esta cueva, que es d\u00f3nde me refugio y que tambi\u00e9n es mi comida y mi bebida. Salir ser\u00eda un suicidio pero el secreto para salir adelante es comenzar. Alg\u00fan animal podr\u00e9 encontrar pero agua ya casi no queda. Los pocos r\u00edos o lagos que quedaban se han secado y ahora solo queda el agua de la lluvia: un agua que no recuerdo haber visto jam\u00e1s.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Han pasado diez a\u00f1os desde que decid\u00ed abandonar mi guarida. Ahora vivo en T\u00fanez, en el norte de \u00c1frica. Llevo aqu\u00ed unos cuatro a\u00f1os, los otros seis que han pasado son los que us\u00e9 en venir hasta aqu\u00ed. Al llegar me tuvieron que ense\u00f1ar a vivir en sociedad. Ahora ya he aprendido c\u00f3mo vivir bien. Vivo en una peque\u00f1o apartamento en una ciudad de costa, mi casa no es muy grande pero tampoco me quejo. Tengo comida, un lugar donde dormir y aqu\u00ed no hay tormentas. Tormentas de ning\u00fan tipo, que no haya de arena est\u00e1 genial pero\u2026 La ciudad se est\u00e1 quedando sin agua para las 730.000 personas que viven aqu\u00ed. Hace diez a\u00f1os, los r\u00edos y los lagos se estaban secando, pero ahora muchos de los ni\u00f1os y ni\u00f1as peque\u00f1os no saben ni que existen tales cosas. En los cuatro a\u00f1os que llevo en T\u00fanez, tan solo ha llovido una vez. Este desastre est\u00e1 secando los campos y eso nos dificulta tambi\u00e9n nuestra alimentac\u00edon. El gobierno s\u00ed que comercia llevando comida y agua al pa\u00eds pero, al ir escasos de alimentos, los precios suben y yo no tengo dinero para comer, tan solo unos pocos privilegiados de buena familia pueden llegar a vivir bien pero como dice ese proverbio, c\u00e1ete siete veces y lev\u00e1ntate ocho, as\u00ed que yo segu\u00ed con mi m\u00e9todo. Cambiar el mundo. S\u00e9 que es algo que se propone mucha gente. pero yo no soy como ellos. Ellos quieren cambiar el mundo en general, yo quiero cambiar mi mundo. Quiero cambiar mi vida, conocer personas nuevas, tener un trabajo, ir a cenar a alg\u00fan restaurante e incluso escribir alg\u00fan libro cuando me surja la oportunidad. Quiero vivir esa vida de la que me privaron. Quiero volver a mi infancia y ver que todo esto ha sido un sue\u00f1o. Por qu\u00e9 tenemos que aceptar que hemos crecido si nuestra infancia ha sido inexistente?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Yo quer\u00eda vivir, quer\u00eda cambiar mi triste e desapercibida existencia, y eso es lo que me propon\u00eda a hacer, pero \u00bfcomo?<\/p>\n\n\n\n<p>El otro d\u00eda fui al pozo como hago cada ma\u00f1ana. Me llev\u00e9 mi jarr\u00f3n del agua y sal\u00ed de casa montado en mi vieja bicicleta. Cuando tan solo me faltaban dos minutos para llegar, empec\u00e9 a sospechar que algo no iba bien. Por el camino, me iba encontrando a mujeres llorando con sus jarrones en la mano y a hombres peg\u00e1ndose y rob\u00e1ndose los jarrones llenos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin llegu\u00e9 al pozo y lo primero que vi fue algo que no me esperaba, en vez de hacer una fila como cada ma\u00f1ana, la gente estaba apretada y empuj\u00e1ndose para coger primero el agua. Yo estaba muy desconcertado, pero como tampoco quer\u00eda meterme en medio del mogoll\u00f3n, dije en voz muy alta: \u00a1Eh, chicos, que hay agua para todos, no os peleeis!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, los que estaban m\u00e1s atr\u00e1s del pelot\u00f3n, se giraron hacia m\u00ed. -\u00bfT\u00fa eres tonto o qu\u00e9 te pasa?- me dijeron aquellos hombres. -\u00a1El pozo se ha secado! Tan solo quedan 5 cent\u00edmetros de agua, quien la consiga sobrevivir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque yo era el m\u00e1s joven de entre todos aquellos hombres, tambi\u00e9n era el m\u00e1s inteligente. No pensaba meterme en medio de toda aquella gente as\u00ed que simplemente les dije \u201cMucha suerte\u201d, me gir\u00e9 y me fu\u00ed montado en mi bicicleta. Yo contaba con algo que los dem\u00e1s no sab\u00edan, hab\u00eda vivido muchos a\u00f1os solo en medio del desierto en una cueva. Durante todos aquellos a\u00f1os yo hab\u00eda sobrevivido tan solo con un poco de sal y con unas peque\u00f1as flores. Yo, que ya me tem\u00eda lo peor, no quise aguantar hasta el final otra vez. Lo primero que hice fue gastarme la mitad de mi dinero en enormes bolsas de tela. Despu\u00e9s, me fu\u00ed andando hacia una peque\u00f1a monta\u00f1a que hab\u00eda a unos cinco minutos del pueblo. Al llegar vi que hab\u00eda muchas familias con cuchillos u otras herramientas intentando cazar conejos o cualquier otra cosa para comer. La gente estaba desesperada y yo tambi\u00e9n, pero un objetivo sin un plan es tan solo un deseo. Ellos cazaban conejos y se empujaban en el pozo, yo sub\u00ed arriba del todo de la monta\u00f1a y entr\u00e9 en un agujero que ten\u00eda localizado desde el principio, desde que llegu\u00e9 a la ciudad. Ese era mi escondite secreto para cuando quer\u00eda alejarme del ruido de la ciudad. Ese agujero daba a una gran cueva que llegaba hasta abajo de todo de la monta\u00f1a. Saqu\u00e9 mis sacos de tela y empec\u00e9 a llenarlos de sal. Llen\u00e9 10 kilos de sal y 10 kilos m\u00e1s de flores de agua. Me los cargu\u00e9 a la espalda y part\u00ed hacia un lugar mejor porque la esperanza es el sue\u00f1o del hombre despierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hola, me llamo Menelik, tengo entre 30 y 45 a\u00f1os. Mis padres me abandonaron en una cueva cu\u00e1ndo yo deb\u00eda tener 5 a\u00f1os. Viv\u00ed en medio del desierto, solo, durante mucho tiempo hasta que me march\u00e9 a T\u00fanez, donde aprend\u00ed a vivir en sociedad. Un d\u00eda, el agua se acab\u00f3 y yo tuve que usar mis antiguas herramientas de supervivencia, las cuevas. Ahora, al fin he cumplido todos mis deseos. He formado una bonita fam\u00edlia. He estudiado mucho y he ido a muchos restaurantes para celebrar todos y cada uno de mis logros. Me dedico a la espeleolog\u00eda, el estudio de las cuevas y sus formaciones geol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llamo Menelik, tengo entre 30 y 45 a\u00f1os y soy escritor.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El agua se acaba pero yo sigo ahog\u00e1ndome. Demasiado viento, no puedo respirar. Cada vez vienen con m\u00e1s frecuencia estas espantosas tormentas de desierto, que en vez de agua, levantan arena. Me refugio en una cueva cercana. 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